Aún siento tu tímida mano acercándose sigilosa en la penumbra del cine...
Esa sonrisa fresca de principios de otoño que no teme a la llegada del frío invierno.
Un invierno que se aproxima veloz y hambriento de momentos, aventuras, sentimientos...sensaciones que abrigan desde dentro, abrazando el corazón, deshaciendo los nudos del miedo.
Empiezan a volar las plumas cual remolino de libertad pintada de ilusión.
Sentimientos de momentos pasados que haces revivir vislumbrando un futuro compartido.
